Un proyecto piloto desarrollado en 2021 por Nestlé y la Fundación Global Nature para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero ha permitido que más de la mitad de las granjas que suministran leche a la empresa alimentaria logren reducir a finales de este año más de 43.600 toneladas las emisiones de CO2 equivalente.
Con esta iniciativa, dotada de una inversión superior a los 2,5 millones de euros, más de 90 de las 177 granjas que colaboran con la multinacional suiza han implementado distintas medidas como la instalación de placas solares, la refrigeración de las fincas para mejorar el bienestar animal y la aplicación de aditivos alimenticios en el pienso de las vacas para limitar la producción de metano.
En concreto, un total de 38 granjas han instalado placas solares, 25 han llevado a cabo el recubrimiento de las fosas donde se almacenan los purines y 55 explotaciones han incorporado ventiladores, techos aislantes y humidificadores para mejorar la climatización de los establos, según ha informado este martes la compañía en una nota de prensa.
Implicación de los ganaderos

La alianza con Fundación Global Natura ha posibilitado a Nestlé avanzar en la “reducción de la huella de carbono generada en la elaboración de los productos”, objetivo que para el experto en desarrollo de la compañía en España, Eduardo Fernández, requiere “la implicación y profesionalidad” de todos los ganaderos con los que colaboran.
“El trabajo realizado con los ganaderos demuestra que nuestro sistema alimentario tiene un margen muy relevante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, ha completado el responsable del departamento de Agricultura Sostenible de la fundación, Jordi Domingo.
Además, 92 granjas de Galicia, Asturias y Cantabria han suplementado la ración de comida a más de 8.000 vacas con un aditivo alimenticio que disminuye entre el treinta y el cuarenta por ciento el metano emitido por los bóvidos en su proceso digestivo.
Vacas y metano
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura -FAO, por sus siglas en inglés- advierte de que cada año las vacas del planeta emiten cien millones de toneladas de metano a la atmosféra, el equivalente a 2.500 millones de toneladas de CO2.
Desde que empezara a aplicarse este aditivo en 2023, estas granjas han conseguido reducir unas “10.500 toneladas las emisiones de CO2 equivalente” emitidas por su ganado.
Nestlé ha retribuido con una prima económica sobre el precio de la leche a 85 explotaciones con las que colabora de forma directa, como “agradecimiento” por el “esfuerzo realizado por los granjeros” en el desarrollo de prácticas orientadas a regenerar la calidad de los suelos.EFE